Juliana Góngora, 1988. 

 

Observadora del musgo entre los ladrillos y de los poderes minúsculos. Trabaja con materiales primitivos y orgánicos: tierra, leche, sal, hilos de araña, granos de arena, piedras, vidrio. Colecciona condiciones escultóricas: fuerza, sutileza, presionar, esperar, suspender, humedecer. Como artista incita a la consciencia material y afirma que como especie necesitamos empezar a describir más nuestras acciones diarias en vez de exponer nuestros discursos de poder.

 

U n   m u n d o   m a t e r i a l

 

Me gusta estar pendiente de los procesos de transformación y ponerlos en tensión. Siento que la escultura es llevar la materia a la evidencia de que puede convertirse en su propio opuesto. La sal puede ser blanca, tosca y roer pero al mezclarse con agua se hace transparente y dúctil. El hilo de araña puede ser una estructura invisible y etérea pero a la vez fuerte y resistente. Los granos de arena pueden ser muy pequeños pero hacen parte de algo infinito. Considero a la materia y la escultura un lenguaje transversal. El lente con el que veo el mundo, mi forma de relacionarme y mi forma de actuar. 

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U n   p e n s a m i e n t o   m a t e r i a l 

La tierra es mi principio de reflexión. Mi piso. Me acerqué a ella porque me presentó un límite: el más humano de todos. Lidiar con algo más pesado que mi cuerpo y tratar de controlarlo es un reto. Con ella entendí que la escultura no es investigación intelectual sino una relación con la materia que evoluciona con el tiempo. Aprendí sobre la paciencia. Que los procesos de la escultura, como los de la vida, no son inmediatos. Que arte y vida no se pueden distanciar. Que estamos enredados con la materia y nuestra relación con ella es física y humana. Entendí que no iba a jugar el doble juego del artista. Que lo que había elegido para mi vida, el arte, iba a ser la vida misma.

 

L a   c o n d i c i ó n   p o l í t i c a   d e   l a   e s c u l t u r a

Lo más fácil es irse hacia un extremo. Lo más complicado es pararse en el campo de tensión. Saber qué tanta fuerza imprimo para lograr algo en la materia es una consciencia escultórica importante. Y creo que la condición política de la escultura es permitirse dejar huella pensando siempre en la acumulación de fuerza que usamos para hacerla. De su exceso o escasez parte la violencia, el abandono, la entrega inconsciente. Creo que como especie necesitamos empezar a describir más nuestras acciones diarias en vez de exponer nuestros discursos de poder.

Entrevista y recopilación: Ana Cristina Ayala R. 

Juliana Góngora, 1988.

Observer of the moss between the bricks and of the minuscule powers. She works with primitive and organic materials: soil, salt, spider threads, grains of sand, stones, glass, milk. She collects sculptural conditions: strength, subtlety, pressing, waiting, suspending, moistening. As an artist, she calls for a material consciousness and asserts that as human beings we must begin to focus more our daily actions instead of centering our attention in our discourses.

A    m a t e r i a l    t h o u g h t

The earth is my principle of reflection. My floor. With her I understood that sculpture is not intellectual research but a relationship with matter that evolves over time. I learned about patience. That the processes of sculpture, like those of life, are not immediate. I believe that art and life cannot be separated, that we are entangled with ordinary matter and our relationship with it is physical, humane, and frequently overlooked. I understood that I was not going to play the artist's double game. That what I had chosen for my life, art, was going to be life itself.

T h e    p o l i t i c a l    c o n d i t i o n    o f    t h e    s c u l t u r e

The easiest thing to do is to go to one extreme. The most complicated thing is to stand in the tension field. Knowing how much force I can put to achieve something in the material is an important sculptural conscience, and I believe that the political condition of sculpture is to allow oneself to leave a mark by always thinking about the accumulation of force that we use to make it. From its excess or scarcity comes violence, abandonment, unconscious surrender. I believe that as a species we need to start describing more our daily actions instead of exposing our discourses of power.

 

Interview and compilation: Ana Cristina Ayala R.