C u e r p o   d e   l e c h e 

2018.2019

Primeras pruebas para lograr un hilo de leche a partir de la combinación del fieltro y la leche

Detalle del proceso de elaboración de un hilo de leche en el laboratorio de Nanotecnología de la Universidad Jorge Tadeo Lozano en Bogotá, Colombia.

Durante el proceso, el ácido cubre la caseína mientras ella lo traspasa y se extiende como hebra a lo largo de la vara en vidrio

Detalle del primer hilo de leche que recuerda en su forma un embrión 

Muestrario de los diferentes tipos de fibra de leche que hemos logrado. En la imagen se observa desde el hilo más delgado hasta el más grueso y largo

Uno de los bocetos que hace parte del proceso. En él dibujé la posible apariencia de una pechera hecha con hilo de leche. 

En esta propuesta la pechera cobija el cuerpo a manera de manta.

Lamellar armour (Armadura tejida a partir de piezas planas), Ropa tradicional de la

tribu Koryak en Rusia. 1900-1901

*En la imagen me interesa el accesorio cubriente que portan 

/ Scale Armor (Armadura de escala), Pechera para mujer 8º - 3º Siglo A.C Cultura Escita

*En la imagen me interesa la forma en que el material esta estructurado.

Boceto de la vista frontal de la instalación “cuerpo de leche”, manto tejido con hilos de leche. / Dimensiones: 5 metros de largo x 1.20 centrimetros de alto x 50 centimetros de ancho.

Boceto de la vista lateral de la instalación “cuerpo de leche”, manto tejido con hilos de leche. / Dimensiones: 5 metros de largo x 1.20 centrimetros de alto x 50 centimetros de ancho

Dibujo para “cuerpo de leche” / Dimensiones: 1 metro con 80 centímetros de largo x 80 centímetros de ancho x 50 centímetros de ancho.

Como parte de un proceso de creación escultórica, deseo convertir la leche líquida en un hilo sólido.

 

Este proyecto nace de un cuento corto de Marguerite Yourcenar llamado “La leche de la muerte”. La autora relata la historia de cómo una mujer, por la tradición de su pueblo, resulta tapiada entre los muros de una torre para mantener sus cimientos. A medida que las piedras cubren su cuerpo, la mujer solo tiene una petición: que no se construya muro a la altura de sus pechos para poder amamantar a su bebé. La torre se erigió, la madre murió y, desde el vacío del muro, una línea de leche siguió brotando para alimentar al niño. En mi proyecto retomo lo descrito por Yourcenar: la gota de leche soldada a la saliente de la piedra para dar de comer, y lo extiendo a la dimensión física de un abrazo siguiendo la forma de la tumba de mi abuelo paterno.

 

Me ha tomado meses descubrir de forma física e intuitiva cómo convertir la leche en su opuesto. Transformar la leche en fibra es un proceso escultórico, manual y artesanal que realizo en un laboratorio con ayuda de una ingeniera química. Para crear un hilo de leche uso la caseína (proteína de la leche) que se extrae de la leche no apta para consumo humano. Con ella elaboro una mezcla que empujo dentro de una vara de vidrio que contiene ácido. Cuando ambas sustancias se encuentran no se diluyen, el ácido cubre la caseína mientras ella lo traspasa y se extiende como hebra a lo largo de la vara.

 

Elaboro cada uno de los hilos que conforman el velo y los limpio con una sustancia que los endurece. En este punto la hebra parece una larva o capullo: es blanca, abultada y fibrosa. En su descripción es similar a algo que tiene aspiración de crecer: un embrión. También simula un hueso corto que por naturaleza conecta. Para tejer con este nuevo hilo, sigo la lógica material de una organización ósea. Así, ensambló hebra con hebra, las junto en sus extremos y las organizo según su tamaño. La obra corresponderá en su forma de la tumba de mi abuelo paterno, tendrá 1 metro y 80 centímetros de largo por 80 centímetros de ancho y estará formada por más de 1000 fibras soldadas que, en conjunto, son el soporte estructural y la escultura.